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World Vision en seis de los peores desastres de 2019

Desde tormentas monstruosas e inundaciones hasta guerras civiles y colapso económico, los desastres naturales y las crisis provocadas por el hombre impactan en los niños, sus familias y las naciones de todo el mundo cada año.

«En 2019, la magnitud de la necesidad humanitaria en todo el mundo ha sido inmensa y creciente», dice Lawren Sinnema, Gerente de programa de World Vision. «La cantidad de malas noticias es tan abrumadora que muchas personas no se enteran de las peores crisis que ocurren en todo el mundo».

Como nos muestran estos seis de los peores desastres de 2019, los niños y las familias de todo el mundo han experimentado un tremendo dolor y sufrimiento durante 2019: 

Guerra civil siria y crisis de refugiados

La crisis de refugiados sirios es reconocida internacionalmente como la mayor crisis de refugiados y desplazamiento de nuestro tiempo. Cientos de miles de personas han muerto. La guerra civil ha retrasado el nivel de vida nacional por décadas, ahora que las instalaciones de salud, las escuelas y los sistemas de agua y saneamiento han sido dañados o destruidos. En este momento, alrededor de 13,1 millones de personas en el país, casi las tres cuartas partes de la población, necesitan asistencia humanitaria. La mitad de las personas afectadas son niños.

Un aumento en el conflicto en la primera mitad de 2019 llevó al desplazamiento de más de 800.000 personas dentro de Siria, y las operaciones militares en el norte de Siria, desplazaron a otras 200.000 personas en octubre. En total, unos 6,2 millones de sirios están desplazados dentro del país. A partir del 7 de noviembre, el número total de refugiados fuera del país pasó a ser de aproximadamente 5,7 millones, según la Agencia de Refugiados de las Naciones Unidas (ACNUR). Esas dos cifras representan aproximadamente el 55% de la población de Siria antes de la guerra.

«World Vision está en el terreno en algunos de los lugares más difíciles del mundo», dice Lawren. «Aunque el trabajo humanitario se está volviendo más arriesgado y más complejo, no podemos retirarnos». Desde 2011,  la ONG ha ayudado a más de 2,5 millones de personas  en la región con atención médica, apoyo psicosocial para mujeres y niños, suministros para los fríos meses de invierno, programas educativos, ayuda alimentaria y agua limpia, saneamiento e higiene.

Guerra civil de Yemen y crisis alimentarias

Cuatro años de guerra civil y la crisis alimentaria resultante en Yemen  han creado una emergencia humanitaria masiva. Más de 22 millones de personas, las tres cuartas partes de la población del país, necesitan asistencia humanitaria.

En Yemen, la economía se derrumbó y los precios de los alimentos se han disparado. El conflicto se ha cobrado la vida de más de 230.000 personas, incluidos 12.000 civiles, y ha desplazado a más de 3 millones. El año pasado, 380.000 personas contrajeron cólera (diarrea acuosa) porque la mitad de la población carece de acceso regular a agua segura e higiene básica. Las personas en las zonas más afectadas han muerto de hambre debido a las  condiciones de hambre. Y 1,8 millones de niños sufren de desnutrición , incluidos 400.000 en el límite de la vida.

La inestable situación de seguridad ha hecho que sea extremadamente difícil para las agencias humanitarias llevar ayuda al país. Pero en noviembre, World Vision comenzó a trabajar con Naciones Unidas y otras agencias que ya se encuentran en Yemen para apoyar los esfuerzos por proteger y cuidar a los niños. El trabajo de la ONG se centra en la rehabilitación de los puntos de agua para proporcionar agua potable a 17.500 personas. También planea ampliar su trabajo a través de organizaciones locales y asociadas de la ONU en 2020 para que los niños puedan recuperar la salud y las familias puedan cultivar alimentos.

Crisis de Venezuela

El número de personas que han abandonado Venezuela en medio de una crisis económica nacional llegó a 4,5 millones  en 2019. Hasta 3.000 personas por día cruzan la frontera hacia Colombia. El éxodo es impulsado por la hiperinflación, la violencia y la escasez de alimentos y medicinas derivadas de los últimos años de agitación política. Alrededor de 1,5 millones de personas se han establecido en Colombia , más de 860.000 en Perú, aproximadamente 385.000 en Ecuador, 370.000 en Chile, 224.000 en Brasil y 145.000 en Argentina. Según el ACNUR, alrededor de 7 millones de personas en Venezuela necesitan asistencia humanitaria.

El personal de World Vision en países de toda la región andina comenzó a trabajar en 2018 para abordar las necesidades de los refugiados venezolanos. Hasta ahora, ha ayudado a más de 174.000 personas atrapadas en esta crisis. En Colombia, ha ayudado a unas 20.000 personas con programas de salud, alimentación, empoderamiento económico y educación. En Ecuador, ha proporcionado kits de higiene y talleres sobre protección infantil y empoderamiento económico. El personal en Perú está trabajando para ayudar a decenas de miles de venezolanos con programas similares a los de Colombia, además de entrega de dinero en efectivo para ayudar a cubrir las necesidades básicas. Y en Brasil, el personal está trabajando para proporcionar Espacios Seguros para los niños y ayudar a facilitar a los venezolanos, que se están registrando, la documentación.

Mozambique: ciclones, inundaciones y una crisis alimentaria

El ciclón Idai tocó tierra en Mozambique el 14 de marzo como una tormenta de categoría 2. Sus fuertes lluvias y vientos provocaron inundaciones repentinas, cientos de muertes y destrucción masiva de propiedades y cultivos. Menos de seis semanas después, el 25 de abril, el ciclón Kenneth dio un duro golpe al norte de Mozambique, a unas 600 millas al norte de la zona de impacto de Idai.

Idai y Kenneth mataron a más de 1.000 personas y causaron un nivel de daños materiales sin precedentes. Las inundaciones catastróficas  de las dos tormentas afectaron a cerca de 2,2 millones de personas en Mozambique, Zimbabue y Malawi.

Los ciclones Idai y Kenneth que  golpearon en marzo y abril, cerca de la época de la cosecha, contribuyeron a una crisis alimentaria en Mozambique y en la región en general. Las sucesivas pérdidas de cosechas y las malas cosechas en Zambia, Zimbabue, Mozambique y Angola también afectaron la producción agrícola en 2019, lo que hizo que los precios de los alimentos se dispararan.

Como resultado, 41 millones de personas en el sur de África padecen inseguridad alimentaria y 9 millones de personas en la región necesitan asistencia alimentaria inmediata. Se espera que ese número aumente a 12 millones a medida que los agricultores y los pastores luchan para llegar a fin de mes durante la temporada de carestía, de octubre a marzo, antes de que se espere la próxima cosecha.

World Vision puso en marcha una respuesta a desastres en Mozambique, Malawi y  Zimbabue, donde ha operado durante años. El enfoque inicial de la organización se ha centrado en la alimentación y nutrición,  agua y saneamiento, artículos para el hogar, asistencia para refugios, salud, protección infantil y educación. Estos son algunos ejemplos de programas de ayuda: más de 8.000 niños y niñas han participado en Espacios Seguros para niños en Mozambique; alrededor de 15.000 hogares recibieron asistencia monetaria y 3.500 recibieron semillas, fertilizantes y herramientas agrícolas en Malawi; y más de 50.000 personas han recibido asistencia alimentaria en Zimbabue.

Conflicto de la República Democrática del Congo y brote de ébola

Las décadas de guerra y conflicto en la República Democrática del Congo (RDC) han desembocado en una de las crisis humanitarias más grandes y complejas del mundo. El ébola estalló en mayo de 2018 en el noroeste del país y resurgió en agosto en el noreste. En julio de 2019, la Organización Mundial de la Salud  (OMS) declaró el brote del virus ébola en la RDC como una emergencia de salud pública de preocupación internacional.

Hasta el 12 de noviembre, la OMS reportó 3.291 casos de ébola, incluidas 2.193 personas que murieron, desde que se declaró el último brote el 1 de agosto de 2018. El deterioro de la estabilidad desde 2017 no solo ha desplazado a más de 2,1 millones de personas, también ha afectado gravemente la capacidad de la comunidad de dar atención médica para responder y prevenir su propagación.

Desde que comenzó el último brote de ébola, World Vision ha trabajado con líderes religiosos para llegar a cientos de miles de personas con mensajes y capacitación sobre cómo identificar y prevenir el ébola. El personal de la ONG también ha capacitado a maestros y trabajadores de salud comunitarios para prevenir la propagación de la enfermedad y distribuyó más de 12.400 kits de higiene.

Crisis de los refugiados rohingya

Desde el 25 de agosto de 2017, más de 740.000 personas de Myanmar huyeron a Bangladesh debido a la violencia extrema en la parte norte del estado de Rakhine en la costa occidental de la Bahía de Bengala en el país. La mayoría de los refugiados se identifican como rohingya, un grupo étnico minoritario musulmán en Myanmar predominantemente budista. Instalándose en campamentos cerca de la ciudad de Cox’s Bazar, se unieron a más de 200.000 personas que huyeron a Bangladesh años antes. Alrededor del 55% de los refugiados rohingya son niños.

Muchos refugiados trajeron poco con ellos y dependen de la ayuda humanitaria para tener un refugio, comida, ropa y atención médica. Durante la temporada de los monzones, de abril a noviembre, se enfrentan a inundaciones y deslizamientos de tierra en refugios endebles, lo que empeora aún más las malas condiciones. En 2019, las lluvias monzónicas inundaron muchos de los campamentos situados entre las colinas de Cox’s Bazar, lo que contribuyó a que las condiciones de vida sean difíciles, precarias e insalubres.

Las agencias de ayuda están trabajando juntas para brindar apoyo vital a millones de personas afectadas, incluidos los bangladesíes que viven en comunidades de acogida. Entre octubre de 2018 y septiembre de 2019, World Vision pudo ayudar a más de 371.000 refugiados con asistencia vital. Eso incluye paquetes de alimentos, dinero en efectivo por trabajo, kits de higiene, artículos para el hogar y servicios de nutrición para niños y mujeres embarazadas y lactantes. Entre agosto de 2017 y agosto de 2018, también se construyeron 1.544 letrinas y 83 pozos, dando acceso a instalaciones de agua potable y saneamiento para 154.000 personas. World Vision sigue abogando por la repatriación segura  a Myanmar y la restauración de los derechos de todos los refugiados en esta crisis. 

Imagen: World Vision

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