fbpx

UNAF reclama atención integral urgente ante el incremento de la violencia machista en la pandemia y su impacto en las familias

Autor: Plataforma de ONG de Acción Social

La Unión de Asociaciones Familiares (UNAF) ha reclamado una atención integral urgente para las mujeres víctimas de violencia machista y para sus hijas e hijos ante el repunte de este tipo de violencia en la pandemia. Lo ha hecho durante un webinar con algunas de sus asociaciones expertas, que han adaptado sus servicios durante el confinamiento para seguir atendiendo a las mujeres víctimas de esta violencia.

En un contexto de confinamiento como el que hemos vivido, los riesgos para las mujeres que sufren violencia machista aumentan, ya que se ven forzadas a convivir con su agresor. Además, el hecho de no poder salir de casa ha dificultado que pudieran denunciar. Eso explica que haya disminuido el número de denuncias, lo que no significa que la violencia haya disminuido, sino todo lo contrario”, señala Ascensión Iglesias, presidenta de UNAF.

Según datos del CGPJ, durante el primer trimestre se interpusieron un 10% menos de denuncias respecto al mismo periodo de 2019. Sin embargo, las llamadas y consultas de las mujeres al 016 se incrementaron un 45% desde el inicio del confinamiento hasta la llegada de la ‘nueva normalidad’ en relación con el mismo periodo de 2019.

Un comportamiento que han constatado también las entidades de UNAF en sus teléfonos de atención: “Las denuncias disminuyeron en el confinamiento dada la cercanía continua del agresor y un acceso más limitado a abogados y comisarías, con horarios más restringidos. Pero las mujeres han usado los teléfonos para expresar lo que les estaba sucediendo, para pedir orientación”, explica Elvira Méndez, directora de la Asociación Salud y Familia, que puso en marcha la campaña ‘Aislada en casa con tu agresor’.

En cuanto a la forma en que se ha ejercido esa violencia sobre las mujeres, “en el caso de estar ya separadas del maltratador, ha sido no devolviendo a las hijas o hijos cuando correspondía de acuerdo al régimen de visitas e impidiendo la comunicación con la madre. En el caso de las que convivían con el agresor, la situación ha sido aún peor y ha aumentado el nivel de agresividad. Todas ellas necesitan una atención integral que les permita recuperar la identidad perdida”, asegura Ana María Pérez del Campo, presidenta de la Federación de Asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas.

Así lo cree también Rebeca Martínez, psicóloga de la Asociación Consuelo Berges: “La tensión ha ido aumentando según pasaban las semanas, con cada vez más estallidos de violencia, incluso hacia los hijos e hijas, lo que ha tenido a las mujeres en un estado permanente de alerta, en un vaivén de emociones que ha multiplicado la angustia, el miedo, las crisis de ansiedad… Las mujeres se han visto alteradas psicológica y emocionalmente mucho más que si no hubiera habido confinamiento y las secuelas pueden ser gravísimas. Por eso requieren una atención integral urgente y prioritaria”.

Además, Rebeca Martínez alerta de la “victimización secundaria” que han sufrido muchas de estas mujeres a la hora de denunciar: “No podían acudir acompañadas a comisaría, se sentían presionadas por algunos profesionales para que terminaran su relato cuanto antes, y la asistencia letrada a la que tienen derecho ha sido en la mayoría de los casos telefónica, con lo que el sentimiento de inseguridad y vulnerabilidad aumentaba”.

A este tipo de situaciones se refirió también Elvira Méndez al presentar el estudio ‘Salir a tiempo’ de la Asociación Salud y Familia, que analiza los factores sociales y culturales que impiden a muchas mujeres que sufren violencia machista desarrollar una conciencia de riesgo para su salud y su vida. “En ocasiones las mujeres no son escuchadas y se va instalando en sus vidas el desaliento y la vulnerabilidad aprendida”.

UNAF y sus entidades han reclamado además una atención integral para las niñas y niños víctimas de violencia machista. “Quien ama a un hijo no lo mata o lo hace vivir atemorizado. Mi preocupación y en lo que trabajamos es en evitar las consecuencias que tendría para el futuro no atender adecuadamente a las víctimas, tanto mujeres como niñas y niños”, afirma Ana María Pérez del Campo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar