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Un salto por la diversidad

Thomas Daley es un saltador de trampolín británico que a sus 27 años participa en sus cuartos Juegos Olímpicos. Todo un hito ya de por si. A esto podemos sumar que ha logrado la medalla de oro de estos juegos en la modalidad de salto de trampolín sincronizado junto con su compañero Matt Lee. Esto podría justificar por si solo su presencia en toda la prensa deportiva. Pero este no ha sido el motivo. La causa han sido sus emotivas declaraciones la recibir el codiciado metal. Unas declaraciones que no han dejado indiferente a nadie. Han provocado reacciones positivas y como no, negativas. Eso es algo con lo que ya contaba el joven saltador. Pero para él solo cuentan las positivas, los apoyos que dichas palabras han recibido que son muchos y desde muy diversos ámbitos, no solo deportivos.

Thomas no sólo es un saltador de trampolín de palmarés envidiable. Además es un conocido activista de los derechos LGTBI. A la edad de 13 años y siendo ya un saltador reconocido, decidió «salir del armario». Un año más tarde participa en los que fueron sus primeros Juegos Olímpicos declarándose abiertamente gay. Ese año, el número de deportistas que se identificaron como miembros del colectivo LGTBI fue menor de 20, contando con Thomas. Este año el número supera los 160. Esto ha sido posible gracias a personas tan valientes como Thomas, dispuestas a arriesgar incluso su carrera deportiva por ser sinceros, por no esconder quienes son. El deporte ha demostrado ser en general un mundo claramente contrario al colectivo. Y si hablamos de la alta competición en cualquier deporte o disciplina no hace falta una investigación demasiado profunda para encontrar casos en los que esa discriminación, esos ataques a cualquier deportista que «revelara su condición» terminaban con su carrera deportiva y en algunos desgraciados casos, con su vida.

Podemos recordar el caso del futbolista Justin Fashanu, primer futbolista en confirmar públicamente su homosexualidad. Había alcanzado altas cotas en el deporte siendo muy cotizado en el fútbol inglés (el primer futbolista negro en alcanzar el millón de libras de traspaso) Ya había luchado contra la discriminación racial, entonces quiso también luchar contra la discriminación sexual. Fue expulsado del equipo sin contemplaciones a pesar de su reconocida calidad deportiva. Apenas unos años más tarde un estadounidense lo denunció de agresión sexual. Terminó ahorcándose en 1998 con 37 años en su garaje tras sufrir todo un calvario por su «salida del armario».

Por esto es tan importante el valiente paso dado por Thomas hace ya unos años y del que según él, nuca se ha arrepentido. Sus declaraciones al recibir la medalla han sido un paso más dado en favor de la diversidad, de la igualdad, de la libertad del individuo para ser quien es sin ocultarse, sin tener que «esconder su condición» para encajar en lo que la sociedad considera debe ser. Sus emotivas palabras servirán sin duda de inspiración para futuras generaciones de deportistas: «Estoy increíblemente orgulloso de ser un hombre gay y también campeón olímpico. Me siento muy empoderado por ello.»

Fuente declaraciones Thomas Daley: Yahoo! Deportes

Fuente imagen: NPR org

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