fbpx

Málaga dictamina fallo histórico a favor de los animales

El Juzgado número 3 de lo penal, en Málaga, ha condenado al ciudadano Rafael P.L a privativa de libertad por un año y la prohibición de cazar o pescar durante dos años, por un caso probado de «episodio masivo y no selectivo de envenenamiento de fauna silvestre y otros animales». 

Esta sentencia constituye un precendente importante en la región y en el país, ya que en los últimos 25 años ha habido en Málaga apenas 25 condenatorias por envenenamiento contra la fauna, de prácticamente 2000 casos denunciados, lo que indica una impunidad ante estos delitos casi total.

El hecho se registra en la linde de dos cotos de caza entre Málaga y Granada en febrero de 2014, cuando los agentes de Servicio de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, se trasladan hasta el lugar tras la recibir la denuncia de un particular, acerca del envenenamiento de un perro.

El perro fue encontrado en la finca Las Hoyas, en la zona granadina del coto, y en la malagueña, fueron encontrados los restos de una tórtola turca y una paloma que se presume habrían sido utilizadas como cebo para el envenenamiento; también encontraron una bolsa con insectos muertos, plumas, sangre y una piedra.

En efecto, los resultados toxicológicos arrojaron que el perro había dado positivo en carbofurano, un producto cuya venta está prohibida por su alto nivel de peligrosidad para animales y humanos, también dieron positivo a la sustancia los otros animales que habían sido utilizados como cebo, los agentes declararon que no se trataba de un caso aislado, sino que se trata de una práctica habitual para asesinar a los depredadores en la temporada de caza de perdiz.

El acusado, que era un empleado de la finca, ya sumaba cuatro expedientes sancionadores abiertos por tenencia y uso de medios de captura prohibidos, al revisar sus instalaciones agrarias, hallaron varios productos tóxicos y un congelador con 27 palomas y una tórtola congeladas, aves que coincidían con las usadas en el campo, según los resultados obtenidos por el Centro de Análisis y Diagnóstico de la fauna silvestre de Málaga,   “supuso un gran avance, todo empezaba a cuadrar”, resaltaron.

El resultado final de la investigación determinó un saldo de 8 cadáveres de animales silvestres y diez cebos envenenados, algunos incluso con la sustancia  Aldicarb, elemento que está prohibido por la OMS por considerarse extremadamente tóxico, “1,5 gramos de este producto pueden matar a 500 zorros o 15.000 cernícalos”.

Estos cebos constituyeron un agravante a la hora de juzgar al acusado, debido a su peligrosidad tanto para los animales como para los humanos, y además por encontrarse en una zona de reserva natural protegida, en la que hacen vida varias especies en peligro de extinción. 

 

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar