fbpx

La vacuna de Oxford es segura

Autor: Julio Ríos

La segunda fase de pruebas clínicas de la vacuna contra la COVID-19 desarrollada por la universidad de Oxford demuestra que es segura en personas mayores sanas y provoca una respuesta inmune

La fase 2 permite concluir que el antídoto provoca «pocos efectos secundarios» e «induce una respuesta inmune en ambas partes del sistema inmune en todos los grupos de edad tanto con una dosis baja como estándar».

De acuerdo con el estudio, la vacuna británica genera una respuesta de las células T (capaces de encontrar y atacar células infectadas por el virus) a los catorce días de la primera dosis, y una respuesta de anticuerpos a los 28 días de la dosis de refuerzo (que atacarían al virus cuando circulase por la sangre o sistema linfático).

Los autores apuntan que la fase 3 de las pruebas clínicas, que está en marcha, debe confirmar estos resultados y determinar «hasta qué punto la vacuna es efectiva para proteger de la infección por SARS-CoV-2″ en un grupo más amplio y heterogéneo de personas, que incluya gente de edad avanzada con patologías previas.

Los autores han señalado que los efectos secundarios de la ChAdOx1 nCoV-19 fueron «leves» (como dolor por la inyección, fatiga, dolor de cabeza, fiebre o dolor muscular) si bien más comunes que con la vacuna de control. Solo se detectaron trece casos de gravedad en los seis meses desde la primera dosis pero que no se consideran relacionados con las vacunas.

Los investigadores explican que los efectos secundarios fueron incluso menos comunes en los adultos mayores que en los más jóvenes, y la respuesta inmune fue «similar» en todos los grupos de edad tras la dosis de refuerzo.

La vacuna indujo anticuerpos contra la proteína de punta del coronavirus 28 días después de una primera dosis baja o estándar en todos los grupos de edad. Después de la vacuna de refuerzo, el nivel de anticuerpos aumentó a los 56 días del inicio del experimento, y lo mismo sucedió con los anticuerpos neutralizadores 42 días después.

La investigadora Sarah Gilbert afirma que este estudio «responde a algunas de las cuestiones» planteadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la necesidad de que las vacunas contra la COVID protejan a las personas adultas de más edad. Sin embargo, apunta, quedan por responder otras «preguntas sobre la eficacia y duración de la protección» y además se debe probar la vacuna en gente mayor con patologías para asegurar que protege a quienes tienen más riesgo de enfermar de gravedad.

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar