fbpx

La realidad que azota al Líbano

Autora: Melanie Melián

El Líbano está ante una situación de alarma. Tras la llegada del Coronavirus, como a la mayoría de paises del mundo este martes este territorio tiembla debido a una explosión sin precedentes en el puerto de Beirut. Esta ha dejado un panorama de masacre vivida en años, con más de un centenar de muertos y miles de cuidadanos/as heridas. Lo cierto es que el Líbano se enfrenta a una crisis apocalíptica con tres apellidos; la económica , la sanitaria hasta el caos vivido hace unas horas.

En este sentido, el Líbano, siempre lleva aparejado el sufijo «sobre» al verbo «viviendo», ya que por más de 15 años estuvo sumido en una de las guerras civiles más crueles y devastadoras recordadas. Pero, si nos centramos en el hecho actual, esta explosión ha dejado a la ciudad, o gran parte de ella destruida, y con más de 300.000 personas sin hogar.

Las agencias de caracter humanitario ya se han puesto en marcha para dar respuesta a las necesidades de la población, entre las que se encuentra dar refugio, comida y agua. Algunos de los cuerpos de bomberos que han estado trabajando en poder controlar la explosión han tenido bajas intentando ayudar a las víctimas. Aun así se sigue trabajando en la búsqueda y rescate de personas que hayan quedado atrapadas bajo los escombros, ya que las previsiones estiman que haya más de un centenar de personas que estén todavía desaparecidas y atrapadas. Otro de los grandes miedos en estos momentos es el tiempo, ya que se teme que las infraestructuras de algunos edificios cedan y se derrumben pudiendo sepultar por completo a personas que aun se encuentren debajo de los escombros.

La seguridad alimentaria también se hace presente en esta catástrofe ya que la explosión ha destruido el mayor silo de trigo del puerto, el cual guardaba el 85% del grano que importaban. Se intenta no alarmar diciendo que todavía se cuenta con suficiente suministro. Esto sería un golpe duró para el Líbano ya que en marzo de este mismo año se declaró en bancarrota, ante la dificultad de pagar su deuda. No podemos obviar que la crisis económica del país afecta a sus cuidadanos/as que en estos momentos más de la mitad viven bajo el umbral de la pobreza.

La cuestión que nos surge ya como especie ante tal situación es las consecuencias que tienen el manejo y uso indebido de sustancias. Debemos reflexionar sobre la necesidad de ser más responsables sobre lo que hacemos, lo que promovemos y el cambio de paradigma que tenemos que hacer, ante la necesidad de evitar estas catástrofes que debemos dejar de pensarlas en pérdidas económicas y empezar a replantearlas en pérdidas de vida, que realmente es lo que importa.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar