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La ayuda humanitaria ha de llegar a los 7,4 millones de hambrientos en el Sahel central

Autor: ONU

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) alertó este lunes de los catastróficos niveles de hambre que podrían afectar gravemente a algunas partes de Burkina Faso, Mali y Níger si no se permite urgentemente el acceso a la ayuda humanitaria en esos países.

La advertencia del PMA llega un día antes del inicio de la Conferencia Ministerial de Alto Nivel sobre el Sahel Central que se celebrará este martes en la capital danesa, Copenhague.  Los organizadores del evento son Dinamarca, Alemania, la Unión Europea y las Naciones Unidas.

La violencia y la inseguridad son las dos principales causas que han empujado a 7,4 millones de personas en esa región del norte de África a sufrir un problema de hambre aguda y que, al mismo tiempo, han afectado la capacidad de las organizaciones humanitarias de prestar asistencia a los más necesitados.

Estos dos factores han provocado que el número de desplazados internos haya aumentado de los 70.000 hace dos años a casi 1,6 millones en la actualidad, con más de 288.000 en Mali, por encima de los 265.000 en Níger, y con un número superior al millón en Burkina Faso, el país que alberga actualmente la crisis de desplazados de mayor crecimiento en todo el planeta.

El director regional del PMA para África Occidental, Chris Nikoi, destacó que la falta de acceso a las comunidades vulnerables provoca “trágicos aumentos” de inseguridad alimentaria y que miles de personas están cayendo en un mayor nivel de pobreza.

“En zonas del norte de Burkina Faso que son inaccesibles a causa de la terrible violencia y los conflictos hay más de diez mil personas que actualmente están a un paso de la hambruna. El mundo no puede esperar a tomar decisiones hasta que hayan muerto niños, mujeres y hombres», manifestó.

Los trabajadores humanitarios en el centro del conflicto

El PMA reportó que continúan creciendo los ataques de los grupos armados no estatales contra los trabajadores humanitarios en Burkina Faso, Mali y Níger. Esta situación provoca la falta de asistencia humanitaria en las comunidades que más lo precisan.

El PMA instó a los participantes en la conferencia a encontrar las fórmulas adecuadas para abrir pasadizos seguros y que la asistencia humanitaria llegue a los necesitados.

Pese al aumento de las dificultades, el pasado mes de agosto el PMA distribuyó ayuda humanitaria a más de 3,4 millones de personas. Sin embargo, se vio obligado a reducir las raciones a partir de julio y corre el riesgo de interrumpir sus tareas de socorro en noviembre por motivos presupuestarios.

Para mantener las operaciones en los tres países del Sahel central, el PMA necesita 135,7 millones de dólares en los próximos seis meses.

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