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I. Estudio sobre la violencia de género en Andalucía: Cádiz y Sevilla

El Instituto de la Mujer define la violencia de género como una de las manifestaciones más claras de la desigualdad, la subordinación y de las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres. Este tipo de violencia se basa y se ejerce por la diferencia subjetiva entre los sexos. Es decir, las mujeres sufren violencia por el mero hecho de ser mujeres, y las víctimas pertenecen a cualquier estrato social, nivel educativo, cultural o económico.

La violencia de género se ejerce sobre las mujeres por parte de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones de afectividad (parejas o ex-parejas). El objetivo del agresor es producir daño y conseguir el control, por lo que se produce de manera continuada en el tiempo y de manera sistemática, como parte de una misma estrategia.

En España, la Ley Orgánica 1/2004 recoge en su primer artículo la Protección Integral contra la Violencia de Género:

“Todo acto de violencia (…) que, como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre éstas por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia. (…) que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada”.

A nivel internacional, la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer fue aprobada en la Resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas de diciembre de 1993:

“Todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico, incluidas las amenazas, la coerción o la privación arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la vida privada”.

Tipos de violencia contra la mujer

Antonio Jesús Yugueros García, Doctor en Desarrollo y Ciudadanía y especializado en Violencia de Género, clasifica en su publicación La violencia contra las mujeres: Conceptos y causas las formas de violencia contra la mujer:

  1. Violencia contra la Mujer en el ámbito de la pareja: Es la más común y se puede desarrollar de varias maneras: violencia, violencia psicológica (control, humillación, aislamiento, violencia económica…) o violencia sexual.
  2. Violencia contra la Mujer dentro de la familia: Puede ocurrir durante cualquier periodo de edad, desde el nacimiento hasta la ancianidad. También tiene varias manifestaciones: violencia física, infanticidio (abuso sexual de la menor), mutilación genital femenina, matrimonio precoz, violencia contra las trabajadoras domésticas, etc.
  3. Violencia contra la Mujer dentro de la comunidad: Contempla diversas acciones, como el homicidio por cuestiones de género, la violencia sexual fuera de la pareja, el acoso sexual (en el trabajo o ámbito social) y la trata de mujeres para la explotación sexual. También incluye otras violencias, como obligar a las menores a trabajar, prohibir a la segunda hija casarse o la violencia e incitación al suicidio contra las viudas.
  4. Violencia contra la Mujer cometida o tolerada por el Estado: En este apartado se incluye la violencia contra mujeres privadas de libertad, es decir, llevada a cabo en prisiones, centros de bienestar social, etc. También contempla a la esterilización forzada y el control de la reproducción de población femenina o de un subgrupo determinado.
  5. Violencia contra la Mujer en conflictos armados: Como consecuencia de las guerras, las mujeres padecen todo tipo de violencias: homicidios, torturas, raptos, mutilaciones, desfiguraciones… También son habituales las violaciones, la esclavitud sexual y la prostitución forzada.
Ciclo de la violencia en las relaciones de pareja

En este mismo artículo, Yugueros García explica cómo se produce y mantiene la violencia en la pareja. Para ello, destaca el estado psicológico de la víctima, a las que “se les ha anulado su personalidad, como consecuencia de la violencia psicológica, y ni tan siquiera han sido conscientes de la circunstancia, hasta que se han desencadenado los malos tratos físicos de forma virulenta, o se han maltratado a sus hijos/as».

El proceso consta de cuatro fases:

  1. Acumulación de tensión: El agresor se muestra irascible y culpabiliza a la víctima.
  2. Explosión violenta: Malos tratos físicos, llegando incluso a la agresión sexual.
  3.  “Luna de miel” o conciliación: El maltratador se muestra ‘arrepentido’.
  4. Escalada de violencia: Comienza de nuevo el ciclo, pero esta vez es más corto y violento.

Puede consultar los estudios completos aquí:

Asociación Tamaide

Foto: rtve

2 comentarios en “I. Estudio sobre la violencia de género en Andalucía: Cádiz y Sevilla

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