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Greenpeace alerta de que el Decreto Ley de la Junta andaluza hace peligrar la situación medioambiental

La Junta de Andalucía ha aprobado el Decreto Ley de Mejora y Simplificación de la Regulación para el Fomento de la Actividad Productiva en Andalucía, que agilizará 21 leyes y 6 decretos. Ante esta noticia, la organización medioambiental Greenpeace ha alertado sobre los efectos “enormemente negativos” que esta normativa acarreará. Considera que este decreto fomentará la destrucción del medioambiente cuando se debería estar trabajando por minimizar los impactos y reducir las emisiones. 

Para Greenpeace, la Junta de Andalucía demuestra que “la anunciada revolución verde no es más que postureo medioambiental que esconde un peligroso interés depredador por el medio, tejiendo los mimbres legislativos que agilicen la sobreexplotación de los ecosistemas andaluces”, opina Luis Berraquero, coordinador de Movilización de Greenpeace en Andalucía. “La Junta recupera las políticas que nos han llevado a esta crisis climática y de biodiversidad, flexibilizando 21 normas que entienden que el medio natural es una molestia y supeditado al interés de unos pocos frente al interés general”, ha añadido.

La organización ecologista muestra en un comunicado su preocupación ante esta medida, especialmente por las reformas en la Ley de Ordenación Urbanística (LOUA) y en la Ley de Gestión Integrada de Calidad Ambiental (GICA), ya que afectan a dos instrumentos jurídicos que fueron creados “para contener la fiebre del ladrillo”. El 14.3% de la costa andaluza está urbanizada y, ante la nueva burbuja inmobiliaria, se han incrementado el número de proyectos que amenazan los ecosistemas costeros. 

Otra de las medidas que no agrada a Greenpeace es la derogación de la declaración de los proyectos de campos de golf como interés turístico, la cual había mostrado ser eficaz para evitar la proliferación de estas infraestructuras. Un campo de golf puede llegar a tener un consumo anual de unos 700.000 metros cúbicos, equivalente al gasto de una población de unas 15.000 personas. Andalucía vive una situación de sequía estructural debido al número de hectáreas de regadío que alberga y actualmente las reservas de agua embalsadas están por debajo del 50%. “Estas sequías serán cada vez más intensas como consecuencia del cambio climático, a lo que se suma la presión del turismo y las dotaciones como los campos de golf, ejercen sobre el sistema y hacen insostenible la demanda de agua”, sentencia Greenpeace en su comunicado.  

Foto: Greenpeace

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