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Europa no hace lo suficiente para abordar los retos medioambientales

La Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) ha publicado el informe ‘El medio ambiente en Europa: Estado y perspectivas 2020‘ donde establece que la UE no alcanzará sus objetivos para 2030 si no toma medidas urgentes durante los próximos diez años para actuar ante la alarmante tasa de pérdida de biodiversidad, las repercusiones del cambio climático y la sobreexplotación de los recursos naturales.

«El presente informe identifica graves lagunas entre el estado del medio ambiente y los actuales objetivos de las políticas de la UE a corto y a largo plazo. Los ciudadanos aspiran a vivir en un entorno saludable y se debe atender a sus expectativas, lo que exigirá un nuevo enfoque que sirva de piedra angular tanto a las políticas de la UE como a las nacionales», indica Hans Bruyninckx, director ejecutivo de AEMA.

Una perspectiva desalentadora

La conclusión del estudio es que a pesar de que las políticas de la UE han aportado importantes beneficios, «es evidente» que no está haciendo lo suficiente para abordar los retos medioambientales. Esto desemboca en una perspectiva «desalentadora» para las próximas décadas.

Las estrategias medioambientales europeas se guían por tres prioridades recogidas en el Séptimo Programa de Acción en materia de Medio Ambiente: «(1) proteger, conservar y mejorar el capital natural de la UE; (2) convertir a la UE en una economía hipocarbónica eficiente en el uso de los recursos, verde y competitiva; y (3) proteger a los ciudadanos frente a las presiones y riesgos medioambientales para la salud y el bienestar». Sin embargo, difícilmente puede afirmarse que dichas ambiciones se estén cumpliendo en su totalidad.

Por una parte, el capital natural no se está protegiendo: las pequeñas proporciones de especies y hábitats protegidos se encuentran en un estado de conservación favorable, pero Europa no está en vías de cumplir su objetivo global de detener la pérdida de biodiversidad para este año.

La salud y el bienestar de las personas siguen estando afectados

De igual forma, aunque las emisiones de contaminantes atmosféricos han disminuido, casi un 20 % de la población urbana vive en zonas con concentraciones superiores a las normas de calidad de la atmósfera de la UE. Con respecto a esto último, cabe destacar que la exposición a partículas finas es responsable de unas 400 000 muertes prematuras en Europa cada año.

Por otra parte, la salud y el bienestar de las personas siguen estando afectados por el ruido, las sustancias químicas peligrosas y el cambio climático. Impactos que proceden de «olas de calor, incendios forestales, inundaciones y pautas cambiantes en la prevalencia de enfermedades infecciosas» son consecuencias directas de estas problemáticas. Los incendios de Australia y la infección por el coronavirus son ejemplos actuales.

¿Hacia dónde se dirige Europa a partir de este punto?

El informe establece que «aún es posible materializar la visión de sostenibilidad de la UE en el horizonte 2020, pero exigirá un cambio en la naturaleza y la ambición de las acciones». Para ello, es necesario reforzar la aplicación, la integración y la coherencia de las políticas, fomentar la innovación en el conjunto de la sociedad, aumentar las inversiones y reorientar la financiación, etc.

En 2020, Europa posee una «oportunidad única de liderar la respuesta mundial a los retos en materia de sostenibilidad. Ha llegado el momento de actuar».

Imagen: Ivan Banović, WaterPIX/EEA

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