fbpx

El por qué de las manifestaciones en Estados Unidos: décadas de desigualdad, brutalidad policial y racismo

El pasado 25 de mayo cuatro agentes de policía de Minneapolis detuvieron a George Floyd, un hombre afroamericano, por intentar pagar en una tienda con un supuesto billete falso de 20 dólares. George Floyd fue retenido boca abajo contra el suelo por tres de los agentes. Uno de ellos, Derek Chauvin, presionó su cuello con su rodilla durante más de 8 minutos provocando su muerte por asfixia.

Floyd expresó varias veces que no podía respirar, «I can’t breath». Esa frase se ha convertido en una de la consignas que han utilizado los miles de ciudadanos que se han lanzado a la calle para protestar por la persecución policial que sufren los ciudadanos negros desde hace décadas.

En 1992, cuatro policías golpearon brutalmente a Rodney King en un control de tráfico. Fueron absueltos, y los disturbios llenaron las calles de Los Ángeles. Desde entonces, el abuso policial se ha seguido repitiendo.

La muerte de George Floyd ha sido el catalizador para estas jornadas de protestas, pero no es el único. Jamar Clark, Philando Castile, Marvin Booker, Tamir Rice, Breonna Taylor, Tanisha Anderson son alguno de los nombres de ciudadanos estadounidenses que fueron asesinados por policías por el color de su piel.

Quienes marchan estos días están hartos de añadir nombres a la lista de víctimas, y denuncian el racismo y la brutalidad policial pero también la impunidad de la que disfrutan los agentes de policía que cometen actos de violencia contra personas negras.

Según cifras del grupo de investigación Mapping Police Violence, el 99% de todas las muertes a manos de la Policía entre 2013 a 2019 no acabaron con la acusación de los agentes, ni con su condena. Otro dato que puede servir para entender la magnitud del problema: los estadounidenses negros tienen casi tres veces más probabilidades de morir en un caso de violencia policial que una persona blanca.

En 2015, el adolescente negro Laquan McDonald fue asesinado en Chicago por un agente de policía blanco que le disparó 16 veces. Las protestas por este hecho forzaron un proceso de revisión del Departamento de Policía de Chicago. El agente fue condenado por asesinato en segundo grado y se emitió un informe que recogía investigaciones que demostraban el uso desproporcionado de la fuerza contra las minorías.

En el caso del asesinato de George Floyd, los manifestantes exigen la detención de los tres agentes que realizaron el arresto junto a Derek Chauvin. «¿Por qué tres de los cuatro agentes siguen en sus casas con sus familias mientras la familia de George Floyd está destruida?», ha dicho Alicia Garza, una de las impulsoras del movimiento Black Lives Matter.

Los ciudadanos que salen a las calles a protestar también lo hacen porque creen que es necesaria la «desmilitarización» de la Policía. Además, exigen que los agentes reciban formación antirracista, y que se apruebe una legislación más dura contra la brutalidad policial. «Creo firmemente que debemos comenzar a entrenar a todos nuestros agentes para evitar los prejuicios racistas», ha declarado Tay Anderson, miembro de Black Lives Matter Denver.

También se reivindica que se reduzcan los fondos destinados a actividades policiales y se destinen a programas sociales de vivienda, lucha contra la violencia machista o salud mental. «Exigimos la inversión en nuestras comunidades y los recursos para asegurar que los negros no sólo sobrevivan, sino que prosperen», expresó la red de activistas Black Lives Matter en una petición online.

Desde la Casa Blanca han intentado criminalizar a los manifestantes por los disturbios, enfrentamientos e incendios que se han producido. Activistas como Tay Anderson han salido a rechazar estos actos violentos. Sin embargo, otros como Abdul-Jabbar, activista antirracista y exjugador de la NBA señalan que poner el foco en los disturbios solo aparta la atención de lo verdaderamente importante. «Tal vez la principal preocupación de la comunidad negra en este momento no sea si agunas almas desesperadas roban camisetas o incluso incendian una comisaría de policía, sino si sus hijos, esposos, hermanos y padres serán asesinados por policías solo por salir a caminar, correr, conducir», expresó en una columna publicada en Los Ángeles Times.

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar